Bienvenido/a

Estoy especializada en la Terapia de Pareja, en Psicología Laboral y actualmente me estoy formando como Psicóloga Clínica de Adultos.

(Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas P-1437)

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jueves, 27 de enero de 2011

Los Virus y El Amor

Este video es un fragmento del documental "Virus, el origen", en el que se analiza la influencia de los virus en la aparición de los sentimientos de amor y de las conductas de monogamia e infidelidad.








http://forum-psicologos.blogspot.com/2011/01/los-virus-y-el-amor.html

miércoles, 19 de enero de 2011

¿Cuándo dar por terminada una relación?


Cuando somos protagonistas de una relación duradera, es muy difícil que logremos asumir que las cosas no van bien. La mayoría de las personas, para atenuar el sufrimiento, opta por creer que esa situación es temporal y que pronto pasará. A continuación, reflexiona sobre si estás viviendo o no una etapa turbulenta en tu relación.

Pasos

Hazte las siguientes preguntas:
1) ¿Amo a mi pareja?
2) ¿Tenemos metas y objetivos de vida en común?
3) ¿Pienso en tener una familia con él (o ella)?
4) ¿Logro ser yo misma (o) cuando estoy con él (o ella)?
5) ¿Siento orgullo y admiración por él (o ella) y valorizo esta persona ante todos?
6) ¿Noto claras señales que él (o ella) me ama?
7) ¿Veo la libertad de la vida de soltero de mis amigos (as) y no los (o las) envidio?
8) ¿Logro vivir con tranquilidad con sus hábitos y manías?
9) ¿Conozco personas interesantes y no tengo ganas de quedarme con ellas?
10) ¿El (o ella) nunca me menosprecia y trata mis ideas como estúpidas?



Etapas del final de la relación:
1) Una de las señales de que el amor se terminó surge cuando la pareja ya no entabla diálogos, no tiene ganas de compartir momentos con el otro y el silencio se adueña de la relación.
2) También es posible medir cómo están las cosas de acuerdo al sexo. El hecho de que una de las partes ya no sienta deseo por la otra, no quiera saber sobre la vida de su pareja o no le importen los deseos y expectativas ajenos es otra señal de que algo anda mal.
3) Otra manera de evaluar si todo realmente está bajo control es en el momento en el que salen juntos, si no se disfrutan, sino, por el contrario, sólo discuten y pelean. Uno ya no lo tolera al otro.
4) El punto crucial es cuando empiezas a sentir atracción por diversas personas que están a tu alrededor. Eso prueba que hay algo muy equivocado en tu relación y que es muy probable que el amor ya no exista.

Importante

  • No hagas como que nada sucede, encara el problema de frente y atenúa tu propio sufrimiento. Soluciona todo cuanto antes y sigue tu vida.

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿El optimismo y el pensamiento positivo mejoran realmente la vida?

En una comida familiar, le dicen al niño: -Vamos a bendecir la mesa.
Éste responde con naturalidad: -No hace falta, mamá cocina muy bien.
¿Hasta qué punto las oraciones, las expectativas y los buenos pensamientos y actitudes tienen influencia en la conducta diaria, en los verdaderos logros y avances? Se preguntabaDavid Bartolomé en su blog, ¿puede la actitud positiva ayudar a salir de la crisis? Y lo hacia en el contexto de la ya conocida campaña estosololoarreglamosentretodos.orgy cuyo vídeo os dejo aquí mismo. ¿Son las actitudes negativas o positivas causas o consecuencias?
En los últimos tiempos vivimos bajo el yugo del optimismo en píldoras y parece que la solución a todos los males es una “actitud adecuada”. El pensamiento positivo vende libros de autoayuda, consagra gurús y llena Twitter de frases hechas tan bienintencionadas como retuiteadas, pero sin efecto alguno sobre el cambio vital.
Si echamos un vistazo en profundidad a los éxitos supuestamente causados por lasemociones del buen rollo nos encontramos que los factores claves del desarrollo profesional nada tienen que ver con el pensar bien sino con dos comportamientos muy concretos: definir objetivos claros, motivadores y ajustados al perfil personal y/o competencial (en sentido amplio) de cada uno; y la dedicación, el esfuerzo y la resistencia a la frustración adquiridas en las experiencias educativas y vitales, y no en ejercicios positivistas de un día para otro. El clásico estudio de Lewis Terman en 1921 (Universidad de Stanford)  sobre 1528 niños superdotados, reveló que la perserverancia y la tendencia a definir objetivos son más importantes, por ejemplo, que la mera inteligencia cuando se trata alcanzar logros.
El pensamiento positivo vende no porque funcione sino porque nos trae la idea de que nuestra vida puede mejorar “pensándola”. ¿Quién puede resistirse a ese bálsamo de fierabrás en cuya etiqueta reza que tu buena suerte es cuestión de actitud? El reverso aún más tenebroso de esta campaña es que la sociedad y la educación no son en absoluto responsables de tu mala situación, eres tú el que no gestionas bien tus emociones ante la vida. Es el lado negativo de pensar en positivoen palabras de Barbara Ehrenreich:
“Si quieres controlar a la gente díles que piensen positivamente y que si su vida va mal es por su culpa.”
En fin, como me he decidido a intentar redactar artículos más breves, os dejó con algunas ideas que creo muestran la verdadera cara comercial del optimismo y del pensamiento positivo.
1. El verdadero pensamiento positivo tiene mucho más que ver con “comportarse positivamente” que con limitarse a “pensar bien”. Uno no puede elegir sus emociones a la carta ni escoger la actidud adecuada porque esos estados son consecuencia de lo que hagas, de lo que te pase y de tu estilo aprendido de vivir y afrontar. Si te sientas como te sientas o pienses lo que pienses haces lo que debes, lo que tienes previsto para hoy, aumentan las probabilidades de que las buenas emociones te acompañen. ¿Cuánto valen y para qué sirven realmente los consejos que te invitan a ser positivo? Cuantos más términos técnicos, trascendentes y optimistas utilicen los expertos, ya sea en orientación, coaching o consultoría, más probable es que te estén vendiendo la moto.
2. Si pensar en positivo es tan positivo, ¿por qué no nos ponemos todos a pensar en positivo y ya está? Porque pensar también es un tipo de conducta, en este caso verbal, y como cualquier otro comportamiento depende de las cosas que nos pasan, del contexto en que nos movemos, de nuestra historia de experiencias y de la educacion recibida. Pensar o sentir no son en muchas ocasiones causas de otros comportamientos sino meras consecuencias o correlatos. Vamos, que si te sientes bien es porque estás viviendo y haciendo aquello que lo genera. ¿Cuántas veces te levantas de mal humor, con emociones y pensamientos negativos y pesimistas, pero tras la ducha, los hábitos del día a día te llevan a hacer lo que debes y empiezas a sentirte mejor?
3. Las cosas pueden hacerse o no independientemente de lo que se piense o se sienta, aunque nuestra cultura occidental nos transmite la idea de que hay que tener un buen estado de ánimo y pensamientos positivos para actuar (en este sentido también puede ser interesante echar un vistazo a una definición operativa de la motivación). Pero no es que las emocionas influyan sino que nos educan para actuar en función de ellas, para depender de ellas. Las personas no dejan de ir al trabajo o de seguir con su vida habitual PORQUE estén deprimidas, sino porque han aprendido que estar desanimadas puede ser una excusa o una justificación para dejar de hacer lo que tienen que hacer, sean o no conscientes de esta relación.
Las mujeres de países en desarrollo gestionan mucho mejor los microcréditos que los hombres, porque aún en situaciones desesperadas siguen trabajando, siguen cuidando a sus hijos y manteniendo su hogar. La forma en que utilizamos las emociones es una cuestión cultural, no es una relación psicológica de causa-efecto. Podemos sentirnos mal y hacer nuestros “deberes” y, al contrario, sentirnos bien y olvidar nuestras obligaciones.
4. Uno no puede elegir cómo sentirse pero sí puede elegir qué hacer para sentirse mejor. Y eso tiene que ver con planificar para obtener logros y para alcanzar una vida cotidiana más satisfactoria. Recomendar pensar en positivo es muy fácil y manipulador, pero es muy difícil ayudar a definir y redefinir objetivos, a prevenir y superar problemas y agestionar la productividad personal para convertir en hábitos comportamientos saludables y más efectivos. Ya lo dijo, supuestamente, Bertrand Rusell:
Un optimista es un imbécil simpático y un pesimista, un imbécil antipático, porque ninguno sabe lo que va a pasar.
Olvida la tarea imposible de intentar controlar tus emociones, tus pensamientos y tus actitudes, y concéntrate en organizar mejor tu vida.
¿Es positivo pensar de vez en cuando que se podría perder el empleo? Ser pesimista en este sentido es realmente efectivo porque posiblemente te lleve a seguir buscando alternativas profesionales aunque estés trabajando, a planificar y desarrollar competencias y metacompetencias profesionales alrededor de objetivos concretos y a mantener un saludable networking. Me quedo con el pesimismo estratégico, que no tiene nada que ver con sentirse mal ni con ser negativo, sino con prepararse para lo peor y así tener más posibilidades de disfrutar de lo mejor. Ser pesimista es guay :)
Tal vez la crisis sólo la podemos superar entre todos/as, pero desde luego no será con el pensamiento positivo sino con el comportamiento positivo. El problema es que la cosa no está muy clara. ¿Acaso sabemos cada uno qué hacer para ser parte de la solución y no del problema? ¿Reducimos gasto público y congelamos sueldos o eso ralentizará el consumo? ¿Precarizar más el mercado de trabajo mejorará la macroeconomía pero afectará en negativo a la calidad de vida de los trabajadores? El vídeo y la campañaestosololoarreglamosentretodos.org son simpáticos y mueven emociones, pero no dicen qué hacer, y el optimismo sin planes rigurosos no sirve de mucho. La buena noticia es que con planes rigurosos y esfuerzo el optimismo y el pesimismo emocionales son irrelevantes ;)
En fin, como dice el niño del chiste inicial, mejor será dejar de bendecir la mesa y de leer libros que recomiendan cómo bendecirla, y aprender a cocinar.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Campos Morfogeneticos




Rupert Sheldrake


De algún extraño modo el universo
es un universo participativo.
(John A. Wheeler)


Cuando el libro de Rupert Sheldrake Una nueva ciencia de la vida apareció en Inglaterra, un editorial de Nature, la prestigiosa revista científica, le consideró "el mejor candidato a la hoguera que ha habido en muchos años", y sostenía que sería una pérdida de tiempo y dinero el contrastar sus conjeturas. El Dr. Sheldrake introdujo en este libro la teoría de los campos morfogenéticos, como él llama a los campos no-locales, aquellos no relacionados causalmente. Estos campos, según el investigador, permiten la transmisión de información entre organismos de la misma especie sin mediar efectos espaciales. Es como si dentro de cada especie del universo, sea ésta una partícula o una galaxia, un protozoo o un ser humano, existiese un vínculo que actuara instantáneamente en un nivel sub-cuántico fuera del espacio y el tiempo. Este vínculo es lo que Sheldrake denomina campo mórfico o morfogenético. Al tratarse de una transmisión de información y no de energía, ello no contradice la Teoría de la Relatividad. Por ejemplo, un roedor australiano puede conocer sin que exista transmisión material, simplemente por resonancia mórfica, algo aprendido por un roedor de su misma especie en Leningrado. Siguiendo con el ejemplo, si llevásemos desde Leningrado a Australia un enemigo natural del citado roedor, el pariente australiano del roedor reconocería al momento a su enemigo al igual que lo hacía su pariente ruso.



Esta teoría le fue sugerida en parte a Sheldrake por ciertos experimentos de psicología animal donde dicho efecto parecía tener lugar. Estos experimentos, realizados en los años 1920 en la Universidad de Harvard por el Dr. William McDougall, trataban de descubrir en qué medida la inteligencia de las ratas era heredada. El Dr. McDougall medía la inteligencia, en este caso, por la habilidad de los roedores en recorrer un pequeño laberinto. Las ratas "inteligentes", aquellas que resolvían el laberinto rápidamente, eran pareadas con otras ratas "inteligentes" y lo mismo se hacía con las ratas "torpes". Veintidós generaciones más tarde, en vez de ser las ratas "inteligentes" las únicas más listas, todas las ratas resultaron poseer una mayor inteligencia a la hora de resolver los laberintos. Las ratas de la camada "menos inteligente" recorrían el laberinto diez veces más rápido que cualquier rata de la camada original.



Otro ejemplo citado por Sheldrake es el de los famosos monos de la isla de Koshima, en aguas de Japón. Un grupo de científicos alimentaba a estos monos con batatas o boniatos sin lavar. Una hembra que respondía al nombre de Imo, descubrió que lavando la batata en el mar, además de perder la piel la molesta arenilla, éstas sabían mejor. Pronto todos los monos de la isla de Koshima aprendieron el truco. Pero, y esto es lo extraño, todos los monos del continente comenzaron a lavar sus boniatos, y ello a pesar de haberse evitado el contacto de los monos de Koshima con los del resto del país. Pero este extraño contagio no sólo funciona con animales, también tiene lugar con cristales. Algunas sustancias son muy difíciles de cristalizar en el laboratorio. Pero tan pronto como un laboratorio tiene éxito en la tarea, la sustancia en cuestión comienza a cristalizar con mucha mayor facilidad en otros laboratorios alrededor del mundo. Al principio se pensó que la causa pudiera ser que investigadores visitantes portaran diminutos trozos de cristal en sus ropas o en sus barbas. Pero finalmente esta causa fue desechada. Aparentemente los cristales aprenden mediante resonancias mórficas.



El Dr. Sheldrake, luego de la publicación de Una nueva ciencia de la vida, realizó dos experimentos para refutar o verificar su teoría. El primer experimento fue patrocinado por la revista New Scientist, de Londres, y el segundo por la Brain/Mind Bulletin, de Los Angeles. Ambos experimentos parecieron confirmar su teoría.



En el experimento patrocinado por New Scientist, a personas de distintas partes del mundo se les dio un minuto para encontrar rostros famosos escondidos en un dibujo abstracto. Se tomaron datos y se elaboraron medias. Posteriormente la solución fue emitida por la BBC en una franja horaria donde la audiencia estimada era de un millón de espectadores. Inmediatamente de realizada la emisión, en lugares donde no se recibe la BBC, se realizó el mismo "test" sobre otra muestra de personas. Los sujetos que hallaron los rostros dentro del tiempo de un minuto fueron un 76 % mayor que la primera prueba. La probabilidad de que este resultado se debiera a una simple casualidad era de 100 contra uno. Según el Dr. Sheldrake, los campos no-locales, o campos morfogenéticos, habían transmitido la información a toda la "especie", sin detenerse en aquellas personas que presenciaron la mencionada emisión de televisión.



En el experimento patrocinado por el Brain/Mind Bulletin de Los Angeles, a varios grupos de personas se les pidió que memorizasen 3 poemas distintos. El primero era una canción infantil japonesa, el segundo un poema de un autor japonés moderno y el tercero un galimatías sin sentido. Tal como la teoría de los campos morfogenéticos predice, la canción infantil, habiendo sido aprendida por millones de niños durante muchas generaciones, aunque éstos fueran japoneses, fue memorizada notablemente más rápido que las otras dos alternativas.



Sheldrake no fue el único en realizar experimentos de este tipo. Gary Schwarz, psicólogo de la Universidad de Yale, patrocinó un experimento similar en el Tarrytown Executive Conference Center de Nueva York. A estudiantes de Yale que no sabían hebreo se les mostraron palabras hebreas de tres letras, la mitad de ellas sin sentido. Los estudiantes obtuvieron mejores resultados en el reconocimiento de palabras "reales" en una proporción superior a la que cabría esperar como mero fruto del azar.



Debido a que la ciencia institucional se ha vuelto conservadora, tan limitada por los paradigmas convencionales, algunos de los problemas más fundamentales son ignorados, tratados como tabú o puestos en el último lugar de la agenda científica.
(Rupert Sheldrake)



Nuestra conciencia, según Jack Sarfatti, puede percibir al instante y, al instante, influir sobre cualquier parte del universo. Puede abandonar el cuerpo y vagar más deprisa que un fotón a través de ámbitos infinitos sobre cualquier parte del universo. En palabras del propio Sarfatti: "Dudo de la existencia de poderes de psicoquinesis y de la transferencia supraluminal de información. Sin embargo acepto la posibilidad de su existencia, ya que la mecánica cuántica parece tener sitio para ellas".


Fuente: REDcientífica
http://forum-psicologos.blogspot.com/2010/11/campos-morfogeneticos.html

viernes, 17 de diciembre de 2010

ACEPTACIÓN Y COMPROMISO

"Dos mujeres se encontraban en su despacho compartido trabajando con sus respectivos ordenadores. A una de las mujeres mientras estaba escribiendo, le empezaron a aparecer mensajes en la pantalla de su ordenador. Mensajes que decían "nunca solucionarás tu problema" "eres una inútil" "la gente te ve mal" . Cuando leyó estos mensajes empezó a creérselos y a angustiarse, a sufrir terriblemente ¡¡¡Parecían tan ciertos!!! Entonces intentó borrarlos de la pantalla, pero no pudo. Así que continuó trabajando. De vez en cuando, volvían a aparecer pero como ella sabía que no podía eliminarlos, no intentó hacer nada y siguió trabajando. A pesar de los mensajes que a veces aparecían y le hacían sufrir, la mujer disfrutaba y se sentía bien consigo misma porque su trabajo estaba quedando tal y como ella quería.

A la otra mujer, le empezó a suceder lo mismo. Empezaron a aparecerle los mismos mensajes que a su compañera: "nunca solucionarás tu problema""eres una inútil"… Entonces intentó eliminarlos, pero no lo conseguía. Sufría muchísimo porque estaba totalmente convencida de que los mensajes eran ciertos. Y además sufría porque no conseguía eliminarlos. Así que dejó de trabajar para pensar qué métodos podía emplear para eliminar los mensajes. Estaba segura de que si no los borraba no podría continuar trabajando. Así que empezó a probar un método tras otro, pero no conseguía nada. Los mensajes seguían allí. Miraba a su compañera con rabia porque la veía trabajando e incluso parecía que estuviera disfrutando con su trabajo. Pensó que su compañera podía trabajar porque no recibía los mismos mensajes que ella. Así que siguió en su empeño por eliminarlos. Su sufrimiento iba en aumento: cada vez tenía más mensajes negativos, fracasaba en todos sus intentos por eliminarlos y encima no avanzaba en su trabajo. Se quedó encallada en esta situación."

Fuente: Wilson y Luciano, 2002

jueves, 16 de diciembre de 2010

FORUM PSICOLOGOS: Síndrome de Peter Pan

FORUM PSICOLOGOS: Síndrome de Peter Pan: "Álex Rovira La buena vida de CNN+ con Antonio San Jose Ir a descargar Doctor Antonio Bolinches Ir a descargar 'No quiero crecer' ( 9Senti..."

lunes, 13 de diciembre de 2010

¿QUÉ SACAMOS CON LLEVARNOS MAL CON LOS DEMÁS?

La empatía está de moda y todos los expertos recomiendan ponernos en el lugar del otro antes de sacar conclusiones anticipadas, hacer juicios de valor o poner en la lista negra a compañeros de trabajo. Sin embargo, a nivel teórico es muy fácil decirlo, pero más complicado llevarlo a la práctica.

En el ámbito laboral, las personas, por regla general, solamente parecen importarles lo que pasa alrededor de su ombligo y que tenga que ver de alguna forma con ellos.Cada vez más, las personas son más individualistas y egoístas, es decir, para hacer algo quieren saber qué pueden sacar a cambio. Cuando los trabajadores deben darse cuenta que todos están en el mismo barco.
Sólo tenemos que ver cuando suele comenzar un nuevo compañero en cualquier departamento. Las frases más escuchadas de sus compañeros y responsables son “no tengo tiempo para estar con él” “si le tengo que explicar cómo hacerlo lo hago yo”. Expresiones que demuestran que la empatía está en peligro de extinción. Obviamente, el nuevo no se pondrá en el lugar de sus compañeros porque esa actitud que toman contra él le repercute negativamente. Cuando deberíamos ayudarnos y preocuparnos más los unos por los otros. No olvidemos que todos comenzamos algún día o que todos, en determinado momento, por mucha experiencia que tengamos, nos encontraremos con obstáculos donde precisaremos la asistencia de otros.
Muchas organizaciones depositan toda su confianza en los responsables de equipo o de departamento porque los ven con criterio, saber estar, etc. Aunque después se demuestra que más que equipo de personas tienen recursos a su cargo, sin pararse a escucharlos, ayudarlos, motivarlos, etc.
Debemos escuchar mucho más en el trabajo, en nuestra casa, en nuestro grupo de amigos, es decir, en todas las partes. Muchas veces no comprendemos el mensaje de la otra parte porque, sencillamente, omitimos lo que dice o no nos interesa porque ya hemos sentenciado en función de nuestras conclusiones subjetivas. Cuando algo nos sienta mal, debemos decírselo a la otra parte de forma adecuada para dialogarlo y dejarlo solucionado. Sin embargo, nos parece mucho mejor criticar a las espaldas y echar más leña al fuego para marcar ya una línea sin retorno entre los enfrentados. Esto, en la empresa, se manifiesta en bandos a favor de uno y de otro que no se podrán ni ver y no durarán en perjudicarse aunque eso repercuta negativamente a la actividad corporativa.
Somos adultos y profesionales por lo que debemos usar el sentido común y diferenciar las cosas sin mezclas ridículas que no llevan a nada positivo.
A los seres humanos nos encanta hacernos la vida imposible unos a otros en vez de intentar convivir.
Por ello, debemos intentar con todas nuestras fuerzas ser felices en el trabajo. ¿Qué sacamos con llevarnos mal con los demás? ¿Con criticarlos? ¿Con ponerles la zancadilla a la mínima oportunidad? ¿No ayudarles porque no nos interesa lo que hacen otros? El nuevo no ha de ser visto como el que viene a quitarme el puesto.Si se requiere una persona nueva, viene a ayudar, porque se ha analizado la situación y se ha visto que era necesaria. Por ello, el dedicarle el tiempo necesario en un principio para dotarle de una formación que le permita ser más independiente, será una buena inversión de futuro. Pero cuando se invierte mal, se pierde mucho dinero, tiempo… genera estrés entre los compañeros… El nuevo puede tener, quizá algo de problema de no tener iniciativa, pero podría asegurar que el gran culpable es el grupo de personas que integran el equipo, que no le dedican tiempo suficiente para integrarlo y poder ser más efectivos en la resolución del día a día.
Pasamos muchas horas en el trabajo y, por ello, debemos de plantearnos como objetivo, pasarlo lo mejor posible, disfrutando del trabajo y de los compañeros. Con esto no estoy diciendo que debamos tolerar todo y dejar correr todo tipo de cosas de los demás. Si no que dialoguemos habitualmente para evitar que los pequeños malentendidos y roces crezcan y lleven a lo personal.
No creo que a nadie le ayude en su trabajo tener enemigos o lista de personas que no soporta porque eso termina quemando.
¿Qué podemos hacer para cambiar?