Psicología, Psicólogo, Psicoterapia, Terapia de Pareja, Terapia Breve, Coaching, Psicólogos
Bienvenido/a
Estoy especializada en la Terapia de Pareja, en Psicología Laboral y actualmente me estoy formando como Psicóloga Clínica de Adultos.
(Colegio Oficial de Psicólogos de Las Palmas P-1437)
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jueves, 16 de diciembre de 2010
FORUM PSICOLOGOS: Síndrome de Peter Pan
FORUM PSICOLOGOS: Síndrome de Peter Pan: "Álex Rovira La buena vida de CNN+ con Antonio San Jose Ir a descargar Doctor Antonio Bolinches Ir a descargar 'No quiero crecer' ( 9Senti..."
lunes, 13 de diciembre de 2010
¿QUÉ SACAMOS CON LLEVARNOS MAL CON LOS DEMÁS?
La empatía está de moda y todos los expertos recomiendan ponernos en el lugar del otro antes de sacar conclusiones anticipadas, hacer juicios de valor o poner en la lista negra a compañeros de trabajo. Sin embargo, a nivel teórico es muy fácil decirlo, pero más complicado llevarlo a la práctica.
En el ámbito laboral, las personas, por regla general, solamente parecen importarles lo que pasa alrededor de su ombligo y que tenga que ver de alguna forma con ellos.Cada vez más, las personas son más individualistas y egoístas, es decir, para hacer algo quieren saber qué pueden sacar a cambio. Cuando los trabajadores deben darse cuenta que todos están en el mismo barco.
Sólo tenemos que ver cuando suele comenzar un nuevo compañero en cualquier departamento. Las frases más escuchadas de sus compañeros y responsables son “no tengo tiempo para estar con él” “si le tengo que explicar cómo hacerlo lo hago yo”. Expresiones que demuestran que la empatía está en peligro de extinción. Obviamente, el nuevo no se pondrá en el lugar de sus compañeros porque esa actitud que toman contra él le repercute negativamente. Cuando deberíamos ayudarnos y preocuparnos más los unos por los otros. No olvidemos que todos comenzamos algún día o que todos, en determinado momento, por mucha experiencia que tengamos, nos encontraremos con obstáculos donde precisaremos la asistencia de otros.
Muchas organizaciones depositan toda su confianza en los responsables de equipo o de departamento porque los ven con criterio, saber estar, etc. Aunque después se demuestra que más que equipo de personas tienen recursos a su cargo, sin pararse a escucharlos, ayudarlos, motivarlos, etc.
Debemos escuchar mucho más en el trabajo, en nuestra casa, en nuestro grupo de amigos, es decir, en todas las partes. Muchas veces no comprendemos el mensaje de la otra parte porque, sencillamente, omitimos lo que dice o no nos interesa porque ya hemos sentenciado en función de nuestras conclusiones subjetivas. Cuando algo nos sienta mal, debemos decírselo a la otra parte de forma adecuada para dialogarlo y dejarlo solucionado. Sin embargo, nos parece mucho mejor criticar a las espaldas y echar más leña al fuego para marcar ya una línea sin retorno entre los enfrentados. Esto, en la empresa, se manifiesta en bandos a favor de uno y de otro que no se podrán ni ver y no durarán en perjudicarse aunque eso repercuta negativamente a la actividad corporativa.
Somos adultos y profesionales por lo que debemos usar el sentido común y diferenciar las cosas sin mezclas ridículas que no llevan a nada positivo.
A los seres humanos nos encanta hacernos la vida imposible unos a otros en vez de intentar convivir.
Por ello, debemos intentar con todas nuestras fuerzas ser felices en el trabajo. ¿Qué sacamos con llevarnos mal con los demás? ¿Con criticarlos? ¿Con ponerles la zancadilla a la mínima oportunidad? ¿No ayudarles porque no nos interesa lo que hacen otros? El nuevo no ha de ser visto como el que viene a quitarme el puesto.Si se requiere una persona nueva, viene a ayudar, porque se ha analizado la situación y se ha visto que era necesaria. Por ello, el dedicarle el tiempo necesario en un principio para dotarle de una formación que le permita ser más independiente, será una buena inversión de futuro. Pero cuando se invierte mal, se pierde mucho dinero, tiempo… genera estrés entre los compañeros… El nuevo puede tener, quizá algo de problema de no tener iniciativa, pero podría asegurar que el gran culpable es el grupo de personas que integran el equipo, que no le dedican tiempo suficiente para integrarlo y poder ser más efectivos en la resolución del día a día.
Pasamos muchas horas en el trabajo y, por ello, debemos de plantearnos como objetivo, pasarlo lo mejor posible, disfrutando del trabajo y de los compañeros. Con esto no estoy diciendo que debamos tolerar todo y dejar correr todo tipo de cosas de los demás. Si no que dialoguemos habitualmente para evitar que los pequeños malentendidos y roces crezcan y lleven a lo personal.
No creo que a nadie le ayude en su trabajo tener enemigos o lista de personas que no soporta porque eso termina quemando.
¿Qué podemos hacer para cambiar?
Fuente:http://www.elblogderrhh.com
viernes, 10 de diciembre de 2010
OPTIMISMO
El optimismo es uno de los tópicos que mayor interés ha despertado entre los investigadores de la psicología positiva. Puede definirse como una característica disposicional de personalidad que media entre los acontecimientos externos y la interpretación personal de los mismos. Es la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables. El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia , descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir.
La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte –el pesimismo- radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo. El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.
En general, parece que las personas más optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y existosos e, incluso, a tener mejor estado de salud física.De hecho, uno de los resultados más consistentes en la literatura científica es que aquellas personas que poseen altos niveles de optimismo y esperanza (ambos tienen que ver con la expectativa de resultados positivos en el futuro y con la creencia en la propia capacidad de alcanzar metas) tienden a salir fortalecidos y a encontrar beneficio en situaciones traumáticas y estresantes.
¿ Medio lleno o medio vacío? Descubre a través de este breve cuestionario si eres optimista o pesimista.
jueves, 2 de diciembre de 2010
ESPACIO PERSONAL
Identifican zona del espacio personal en el cerebro

Photographic Archive, Alexander Turnbull Library
Todos hemos tenido experiencias con gente que se acerca demasiado para hablar. A veces una compañera de universidad que no sabemos si es miope o le gustamos, a veces un compañero de oficina que te cuenta un chisme a 5 centímetros y encima escupe al hablar… en fin, hay casos más desagradables que otros, pero todos conocemos, creo, esa sensación de inquietud cuando alguien invade nuestro espacio personal, eso que los fans de la serie Evangelion identificarían con el AT Field.
Considerando que en circunstancias especiales (como viajar en metro) esa incomodidad se atenúa o desaparece, los científicos siempre habían estimado que era una noción sociocultural pero, casi por accidente, Ralph Adolphs, profesor de psicología y neurociencia en Bren, y su alumno el Dr. Daniel P. Kennedy descubrieron que hay un núcleo físico que controla ese espacio personal, y la sensación de incomodidad cuando éste es vulnerado.
Todo empezó cuando ambos estudiaban a S.M., una paciente de 42 años con un extenso daño en el área del cerebro conocida como amígdala, no esas que tenemos en la garganta sino un corpúsculo que cada hemisferio de nuestro cerebro tiene más o menos en la mitad del lóbulo temporal. La paciente S.M. es una de las pocas personas en el mundo con una lesión bilateral prácticamente completa. En otras palabras, tiene ambas amígdalas inutilizadas.
S.M. mostraba incapacidad de reconocer ciertas emociones en la cara de otras personas, y al mismo tiempo se mostraba demasiado amistosa incluso con gente que apenas conocía. Intrigados por su comportamiento, la eligieron como marco de referencia para un estudio que denominaron “Stop Distance”, destinado a medir a qué distancia dejas de sentirte cómodo cuando un desconocido se te acerca: Mientras S.M. mostró una ligera reacción a 34 cm de distancia, los otros 20 voluntarios detenían la prueba a un promedio de 64cm.
Gentileza de Nature Neuroscience
Tradicionalmente se pensaba que las amígdalas controlaban los impulsos violentos o, dicho de otra manera, que ahí residía el control de la ira. Eso puede que también sea cierto, pero no invalida la tésis de los doctores, quienes plantearon que a lo mejor ese corpúsculo cerebral es lo único que diferencia la distancia de incomodidad de S.M. con la de una persona sin esa lesión en los lóbulos temporales.
Adolphs y Kennedy procedieron, por tanto, a hacer un segundo experimento con los 20 voluntarios, utilizando imágenes por resonancia magnética funcional (fMRI) para monitorear sus amígdalas mientras ellos, que no podían voltear, eran advertidos en algún momento del experimento que había una persona a sus espaldas. El experimento mostró cómo en el fMRI la zona de la amígdala se encendía fuertemente cuando el voluntario creía o sentía tener una persona cerca, por lo que los científicos han concluido que en esa zona el cerebro reside la noción que cada ser humano tiene de su espacio personal, y la regulación de cómo debemos relacionarnos socialmente en función de ese espacio. Este es un descubrimiento no menor, porque ayudará a entender la causa biológica de otros trastornos como por ejemplo el autismo.
Está claro que junto con el fenómeno real de sentir invadido nuestro espacio personal, hay otros factores que influyen aumentando o disminuyendo el impacto de éste. Por ejemplo, como dijimos al principio del artículo, en países muy densamente poblados, como Japón, o en circunstancias de hacinamiento temporal como un viaje en metro o un recital, las personas toleran casi completamente la molestia. En el caso inverso, Isaac Asimov describe en El Sol Desnudo un planeta con tan baja densidad poblacional que la sola idea de que dos seres humanos estuvieran en la misma habitación resultaba obscena.
Amígdala o enemígdala, seguirá siendo incómodo cuando un desconocido se nos acerque demasiado, pero ahora podremos pensar, en nuestro fuero interno: “A lo mejor no es un asaltante, sino sólo alguien con poca amígdala”.
Fuente: FayerWayer
Gentileza de Nélida Porto
http://forum-psicologos.blogspot.com
miércoles, 1 de diciembre de 2010
ANOREXIA NERVIOSA
Características básicas que presenta una persona con anorexia
La persona anoréxica, rechaza mantener un peso corporal que se encuentre dentro de unos parámetros medios para su edad, altura o constitución física. Tienen mucho miedo a ganar peso y una visión distorsionada de la forma o tamaño de su propio cuerpo.Consecuencias de mantener un peso inferior al que seria saludable
Debido a la pérdida de peso, se producen diferentes alteraciones en el funcionamiento normal del organismo. En las mujeres una de las más comunes la alteración del ciclo menstrual, las mujeres que ya tienen la regla pueden dejar de tenerla, y aquellas que aún no la han tenido retrasarse la primera regla.Formula para calcular el peso corporal
Una fórmula para calcular la adecuación del peso corporal, es la propuesta por la CIE-10. Consiste en calcular el índice de masa corporal, IMC. Se calcula dividiendo el peso (en Kg.) entre la altura al cuadrado (en metros cuadrados). El índice resultante, debería ser superior a 17.5 Kg/m2.Fórmulas más frecuentes utilizados para perder peso
Generalmente para perder peso, se empiezan excluyendo alimentos altamente calóricos de la dieta, a medida que va avanzando la enfermedad, se va restringiendo cada vez más la dieta, hasta quedar limitada a una pequeña cantidad de alimentos.Otras fórmulas utilizadas para perder peso, son la provocación del vómito o el uso de laxantes o diuréticos.
Anorexia y autoestima
El nivel de autoestima de las personas con anorexia nerviosa suele depender del peso, se valoran más cuando mayor es la pérdida de peso.Fuente: www.psicotelefono.com
martes, 30 de noviembre de 2010
COMO DEJAR DE SER PEREZOSO
¿Os habéis dado cuenta que lo que más cuesta, en todo lo que os podáis imaginar, es empezar a moverse? Lo que más cuesta en esta vida es empezar a hacer algo, una vez logras ponerte en movimiento ya poco a poco todo va rodado. Esto es así para casi toda esfera de la vida que implique alguna clase de esfuerzo: el trabajar, el estudiar, el hacer ejercicio, el entrenar, el ser creativo, la escribir, el dibujar y, cómo no, el reflexionar. Esto es tan cierto como el que ahora mismo estoy escuchando un tema de Harold Budd.
“Sí David pero no me dices nada nuevo, eso ya lo sabía yo”. Puedes pensar. Pues sí que seguramente lo sabías pero a veces tiene que venir otra persona a decirte las cosas para que tomes consciencia de ellas y apliques lo aprendido a tu vida. A mí me pasa continuamente, por eso leo y releo siempre los mismos libros una y otra vez, para que me refresquen la memoria de lo que realmente importa.
Algunos Ejemplos y metáforas que te ayudarán a verlo más claro
1. El cohete
El cohete se despega del suelo y vence a la fuerza de la gravedad por la expulsión rápida de gases de combustión. La cantidad de energía que es necesaria para que el cohete despegue es enorme. Ahora bien, una vez coge velocidad y alcanza una altitud suficiente la cantidad de energía necesaria para que continúe subiendo es mucho menor. Al final, ya en el espacio, apenas necesita energía para desplazarse.2. La motocicleta vieja del garaje
En el garaje de casa hay una motocicleta vieja de esas que necesitas encenderlas con el pie. ¿Os acordáis? Menudo suplicio. A veces te puedes tirar diez minutos dándole a la palanca hasta que finalmente la motocicleta se digna a despertar. Una vez encendida ya empieza a moverse con el simple giro de mi muñeca, pero como aún está fría hace ruidos extraños y parece que no se decida a seguir con su marcha. Finalmente, con el motor ya calentito logra coger la velocidad de crucero y todo fluye como la seda.¿Sí todo muy bonito pero de qué me sirve a mí eso? Simplemente te sirve para ver gráficamente lo que nos ocurre a todos nosotros cuando tratamos de hacer una tarea que implica un esfuerzo por nuestra parte. Nuestro cuerpo por naturaleza tiende a la pereza. Cuanto menos se usa una cosa antes se oxida y cuanto más oxidada esté más difícil será que recupere su predisposición a trabajar. Para que la máquina funcione adecuadamente tiene que estar debidamente engrasada. Nosotros, como la vieja moto del relato, cuanto más tiempo permanecemos inactivos más nos constará después arrancar y hacer lo que tengamos asignado para ese día. Cuando afrontamos una tarea que implica esfuerzo tenemos que vencer, como el cohete hace con la fuerza de la gravedad, la resistencia que nuestro cuerpo y nuestra mente perezosa nos crean.
Y he aquí la pregunta clave:
¿Cómo lo hago para empezar una tarea que implique un esfuerzo por mi parte?
Deja tu mente en blanco y salta al ruedo
¿Crees que los toreros saldrías al ruedo si se comieran demasiado la cabeza sobre las consecuencias? No, simplemente dejan la mente en blanco, se concentran en el “ahora” y salen sin mirar atrás. El mismo cuento es el que nos hemos de aplicar nosotros. Cuando haya una tarea que nos agobie empezar a hacerla tan sólo tenemos que relajarnos, dejar la mente en blanco sin pensar demasiado en todo lo que la rodea y, por último, ponerse manos a la obra. Es importante la idea de estar presente en el “ahora”, no mirar hacia adelante en el tiempo (pensar en “qué pasaría si…”) ni hacerlo hacia atrás (pensar en cosas que ya han pasado).Dedica toda la energía necesaria hasta que cojas la velocidad de crucero
Es al principio, justo cuando empiezas la tarea (los primeros 15-30 minutos), cuando más resistencia encontrarás de tu cuerpo y mente para seguir con ella. Así que será entonces cuando necesitarás emplear una mayor cantidad de energía y concentración para evitar que se te fastidie el invento. Si paras justo cuando empiezas o pierdes concentración estarás sentenciado. Así que ponte la cinta en la cabeza y, por lo menos durante los primeros treinta minutos de actividad, esfuérzate por dar el 100% de tus posibilidades. Verás como al principio, al igual que le pasaba a la vieja moto, te costara avanzar con seguridad. Que no te desanime ver que no entiendes lo que lees, que las piernas no te responden o lo que sea que te pase, eso es tan sólo un síntoma de que tu motor aún está frío. Cuando hayan pasado esos 30 minutos de rigor cogerás la velocidad de crucero y todo irá, y nunca mejor dicho, rodado.Mantén la velocidad de crucero tanto tiempo como puedas
Conseguida la velocidad de crucero deseada, todo parece que se hace más fácil ¿verdad? Apenas destinas energía y todo funciona correctamente. Pero no la vayamos a fastidiar ahora. Nuestro objetivo es conseguir estar en velocidad de crucero cuanto más tiempo mejor. Mi recomendación es que de vez en cuando (cada hora u hora y media) hagas una pequeña pausa de no más de 15 minutos, no querrás que se te cale la moto ¿verdad? Si alargas demasiado tu pausa cuando quieras retomar tu actividad desde donde la habías dejado te será muy costoso coger la velocidad de crucero nuevamente y corres el riesgo de sucumbir ante la resistencia de tu perezoso “yo”. Si por lo que fuera te ocurriese eso tendrás que volver a empezar aplicando los consejos que arriba te he explicado.¿Sencillo? Sí ¿Dificultoso? También. Pero si sigues los consejos que arriba te he dado nunca más habrá tarea que se te resista. Enséñale a tu perezoso “yo” quien manda aquí.
¿Y tú qué opinas? ¿Te ocurre como a mí que lo que más me cuesta es arrancar? ¿Cómo combates tú esa resistencia de tu “yo” perezoso? Deja abajo tu mensaje o hablemos de ello en Twitter.
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Fuente:http://davidcantone.com
lunes, 29 de noviembre de 2010
FELICIDAD Y GRATITUD
Hasta un 25% más de felicidad se puede obtener si se es agradecido. Este el es resultado que ha obtenido en sus investigaciones el Dr Roberto A. Emmons.
La investigación de estos aspectos en psicología lleva a pensar que los niveles de felicidad en las personas tienden a ser estables a largo plazo. Si ganas la lotería estarás exultante durante unos meses pero poco a poco volverás a tu nivel acostumbrado de felicidad.
Uno de los resultado confirma que el ser agradecido puede ser la llave para aumentar la felicidad. Parece lógico, quien se dedica a valorar lo que tienela salud, pareja, hijos, trabajo y dar las gracias tiene más opciones de tener pensamientos de felicidad que si se dedica a contar problemas y solo piensa en lo negativo.
El Dr Roberto A. Emmons describe la investigación que realiza con tres grupos experimentales durante 10 semanas:
- Al primer grupo se le pidió que anotaran 5 cosas que le habían ocurrido esas semana y por las que se sentía agradecido. Durante las 10 semanas que duró el estudio se les fue preguntando lo mismo. Esto fue llamada la condición de la gratitud.
- Pidieron el segundo grupo anotara cinco cosas que consideraba molestias a partir de la semana anterior. Ésta era la condición de los molestias.
- El tercer grupo enumeró simplemente cinco acontecimientos que habían ocurrido en la semana, pero no dicho centrarse en aspectos positivos o negativos. Ésta era la condición de los acontecimientos o de control.
Entre las cosas que nombraron las personas de la condición “agradecida” estaban:
- Disfrutar de una puesta de Sol
- La ocasión de estar vivo
- La generosidad de amigos.
Y en la condición de los molestias:
- Cuesta encontrar aparcamiento.
- Quemó mis macarrones con queso.
En los resultados del estudio:
- La gente que estaba en la condición de la gratitud sentía el completamente 25% más feliz – que en las otras condiciones. Eran más optimistas sobre e futuro, se sentían mejor sobre sus vidas , incluso hacían 1.5 horas más de ejercicio a la semana que los de la condición “molestias” .
En un segundo estudio similar al anterior realizado por Emmons y McCullough se cambió una de las condiciones de control. En lugar de pedir al grupo 2 (los de la molestia), que recordaran algo que les había molestado durante esa semana. Se les preguntó que compararan en qué eran ellos mejor que otras personas. Una vez más los resultados confirmaron: Que el grupo uno, los de la condición de gratitud (grupo1). Eran más felices que el grupo 2, o los que hacían comparaciones positivas entre si mismos y otros.
Estos estudios demuestran que la gratitud puede colaborar en el nivel de felicidad. Pero estos estudios se habían centrado en gente joven , universitarios, ¿qué hay de gente mayor o con problemas de salud?.
Un tercer estudio de Emmons y McCullough se centraron en adultos con desordenes neuromusculares a menudo a consecuencia de sobrevivir a una infección de poliomielitis. Esta condición puede causar dolor , atrofia muscular, las personas aquejadas experimentan dolor podrían estar entonces descontentas de la vida.
En este caso también el grupo de la condición de gratitud demostró ser más feliz. Eran más optimistas, dormían mejor. Es sueño demostró ser importante para indicar el bienestar total.
Si quieres ser más feliz empieza por agradecer todo lo que hoy tienes y quizás no valoras a diario.
Fuente| Spring.org.uk
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